Las palabras de Alvaro Perea (H) demuestran en qué lugar están parados los propietarios de la mayor empresa de Roque Pérez. El recuerdo de la vieja empresa Avícola queda en los cuadros porque ni las actuales paredes ya le pertenecen. Al ingresar actualmente a Criave es entrar a una empresa impensada hace al menos 9 o 10 años atrás.
Los sueños de Alvaro Perea denotan mucho más por hacer y ese valor agregado, de anhelos, progreso y una fuerte apuesta por concretarlos, conforman un combo importante que no sólo repercute en la producción intensiva de la empresa, sino que contagia y motiva a sus trabajadores.
Con una producción que ronda los cien mil pollos por día, Criave es una planta nueva, recordarán las líneas publicadas en diciembre del 2011 en este medio cuando cerraba el año: “se culminaron las obras empezadas en el 2010, se puso en marcha la cámara 8, logrando triplicar la cantidad de almacenamiento (a 23000 cajones), se concluyeron los 1700 m2 entre vestuarios nuevos,2 comedores oficinas de control y filtros sanitarios entre algunas de las nuevas comodidades para el personal, respondiendo siempre a exigencias internacionales de calidad y sanidad”, entre otras obras que fueron celebradas el año pasado.
La empresa Criave exporta a la Comunidad económica Europea, Russia, Venezuela, Islas Comoras, Cuba, Hong Kong, Perú, Sudáfrica, Gabón, Iberia y Cabo Verde.
Este medio, visitó esta semana la planta de tratamiento de efluentes, que apunta a respetar los standars de mayor exigencia en el cuidado del medio ambiente y volcando aguas seguras a los cursos de agua de nuestra ciudad.
Según relató Álvaro Perea (H) respecto de esta obra, que se puede apreciar en el terreno ubicado frente a Criave, “nos faltan los aleadores, llevar el caño desde acá y creemos que estará en dos meses o tres”. En la misma planta hay “dos piletones, allí se bombea el agua sola, ahí separas la pluma de las vísceras, uno lava las vísceras y el otro la pluma, eso va a un contenedor – luego haremos una planta para su tratamiento – el agua va a otro pozo. En los piletones va a un tanque donde homogenizamos el agua, se elimina la grasa y el agua sale limpia. Las dos primeras piletas dan oxigeno al agua para que no genere más olor”.
En la planta misma se puede ver una enorme infraestructura, la obra en construcción estiman estará lista “para fin de año. Ahí funcionará el peladero, más trozado, lo haremos en etapas por supuesto, después haremos precocidos”. Días atrás llegó el material con el que se forma un túnel, fueron más de 10 camiones que llegaron a la empresa desde Brasil, ese túnel “nos da calidad, rendimiento, le da más frío al pollo en menor tiempo, nuestras cámaras son como túneles, pero mientras que con el túnel el proceso de frío está en dos horas las cámaras tardan por ahí cinco horas en contener el frio optimo”.
Criave crece con esfuerzo, trabajo y sin dudar en la inversión para mejor la empresa, la comodidad de los empleados y seguir con la producción. Estos son “los objetivos que nos fuimos planteando, un poco más de los que creíamos”, aseguró uno de los principales motores de Criave, Alvaro Perea (hijo).





